The Green Cryptocurrency Paradox - La paradoja de la criptomoneda verde

in LeoFinance3 months ago

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Perhaps it is premature to talk about the failure of Chia, after all, it has come to light a short time ago and we have already seen other currencies that appeared and remained with little expectations until one day they exploded and became good options.

However, my opinion does not go against the listing and adoption by the public despite the fact that it began its career at more than 1500 dollars per unit and now barely touches 200. What leads me to think that way are its postulates of “green” mining.

The novelty for which it garnered praise and followers indicated that through a totally different scheme it abandoned the idea of ​​computing power to process and solve the famous consensus algorithms and stress tests, consequently, it would dramatically lower energy consumption and the high pollution it causes. bitcoin and Ethereum mining, just to mention the most important, although the vast majority of cryptocurrencies that flood the market today use similar processes to a greater or lesser extent.

The system devised by the creators of Chía is based on the storage capacity that our system has, it is "seeded" by a program provided by the same company filling the disk spaces with cryptographic numbers that are then consulted by the network and In case of having a block in the sown space that matches the current challenge, a reward is earned. In short, Chía replaces the computational stress test with another of space and time. This translates into lower energy consumption and therefore less pollution.

What the ideologues of the project did not foresee was the huge demand for hard drives that has led to shortages and skyrocketing prices. On the other hand, the generation and sowing of the plots in which Chía divides the available spaces cause the SSD and NVMe disks that are the most recommended to develop the task more quickly, to wear out completely in 30 or 40 days and must be replaced.

The green currency is creating polluting electronic waste beyond all logic, the paradox of destiny.

I have already commented that a few months ago the idea attracted me and I built a PC to mine Chía, it has not worked at all since with an investment of more than 1,300 dollars and with 40 TB available to the network I have not yet achieved a single reward, I have hesitated to continue investing in storage or not and with the current value I have decided not to put more money into it, the machine will continue to mine with its current capacity and if at some point I obtain a reward it will only serve to recover a small part of what was spent.

The good thing about this is that it actually consumes very little energy and I don't have to worry about the electricity bill.


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Quizás sea prematuro hablar del fracaso de Chía, después de todo ha salido a la luz hace poco tiempo y ya hemos visto otras monedas que aparecieron y se mantuvieron con escasas expectativas hasta que un día explotaron y se convirtieron en buenas opciones.

Sin embargo, mi opinión no va en contra de la cotización y adopción por parte del público pese a que comenzó su carrera en más de 1500 dólares por unidad y ahora apenas roza los 200. Lo que me lleva a opinar de esa manera son sus postulados de minería “verde”.

La novedad por la que cosechó elogios y adeptos indicaba que mediante un esquema totalmente diferente abandonaba la idea del poder de cómputo para procesar y resolver los famosos algoritmos de consenso y pruebas de esfuerzo, por consiguiente bajaría dramáticamente el consumo energético y la contaminación elevada que provoca la minería del bitcoin y el Ethereum, solo por mencionar las más importantes aunque la gran mayoría de las criptomonedas que hoy inundan el mercado utilizan en mayor o menor medida, procesos similares.

El sistema ideado por los creadores de Chía se basa en la capacidad de almacenamiento que nuestro sistema posee, el mismo es “sembrado” por un programa provisto por la misma empresa llenando los espacios en disco con números criptográficos que luego son consultados por la red y en caso de tener en el espacio sembrado un bloque coincidente con el desafío vigente se gana una recompensa. En resumen, Chía reemplaza la prueba de esfuerzo de cómputo por otra de espacio y tiempo. Esto se traduce en menor consumo energético y por consiguiente en menor contaminación.

Lo que los ideólogos del proyecto no previeron fue la enorme demanda de discos duros que ha provocado escases y aumentos desmesurados de precios. Por otra parte, la generación y sembrado de las parcelas en que Chía divide los espacios disponibles provoca que los discos SSD y los NVMe que son los más recomendados para desarrollar la tarea más rápidamente, se desgasten completamente en 30 o 40 días y deban ser reemplazados.

La moneda verde está creando desechos electrónicos contaminantes más allá de toda lógica, paradoja del destino.

Ya he comentado que hace unos meses me atrajo la idea y armé una PC para minar Chía, no ha resultado para nada ya que con una inversión de más de 1300 dólares y con 40 TB a disposición de la red aún no he conseguido una sola recompensa, he dudado en seguir invirtiendo en almacenamiento o no y con el valor actual he decidido no poner más dinero en ello, la máquina seguirá minando con su capacidad actual y si en algún momento obtengo una recompensa servirá solo para recuperar una pequeña parte de lo gastado.

Lo rescatable de esto es que realmente consume muy poca energía y no debo preocuparme por la factura de electricidad.


Las fotografías son de mi propiedad excepto las que menciono la fuente.
The photographs are my property except those mentioned by the source.

Héctor Gugliermo
@hosgug

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