Ten Cuidado

in #spanish19 days ago

La fantasía es una manera de hacer la vida más soportable… Lo ha dicho Álex de la Iglesia, cineasta cuya última película, “Veneciafrenia”, ha sido preestrenada en el FANCINE, el Festival de Cine Fantástico que organiza la Universidad de Málaga y cumple su trigésima primera edición. La Fantasía es una de esas piadosas mentiras que confieren entretenimiento y distancia a la insoportable levedad de estar vivo. Pero la vida da más miedo que cualquier película de terror cuando salen las bolas negras en las páginas de sucesos de los diarios. El niño asesinado por ese monstruo con cara de inocente en Lardero y el abandono de esa niña de 16 años en la fría noche de Igualada, semidesnuda, agredida sexualmente de forma salvaje, golpeada y mal usada como si fuera sólo una cosa son dos de los últimos ejemplos en España… Quizá por eso lo de la frase de la fantasía está bien, pero también esa canción de Luz Casal que repite esta frase en el estribillo: Miénteme pero de frente a ver si se cura este miedo reciente…


Miénteme al oído. Luz Casal

A esta chiquilla la han violado unos tipos capaces de anteponer su propio disfrute a todo. Ese egoísmo infantil en unos hombres es la peor forma de subdesarrollo de la personalidad, el mayor obstáculo para construir una sociedad de todos e iguales. Y, por supuesto, es también un aterrador delito y por ello somos mayoría los hombres que no nos sentimos representados en esas bestias; por ello somos los hombres quienes más queremos que los cojan y caiga sobre ellos todo el peso de la ley. No se hace fácil, ni siquiera con ayuda de la fantasía y la risa de tus niños, en mi caso, ni con el cariño de los tuyos, vivir sin cierto miedo a ese lado oscuro de la existencia humana, a la certeza de que existen depredadores que, en demasiados casos, ni siquiera consiguen ser reinsertados por una sociedad sana cuando salen de las cárceles, como ha ocurrido con el reincidente asesino del niño Álex…


Ni una menos. Rebeca Lane (Guatemala)

Violada, torturada y con probables secuelas físicas por la violencia de los desgarros sufridos. Y psicológicas, porque será difícil superar el peso muerto de ese horrible recuerdo con el que esta adolescente está ya condenada a crecer hasta ser mujer adulta; un indeseable peso para una chica de 16 años que cursa segundo de bachillerato y volvía a casa sola, tras haber salido a bailar y divertirse, como es su derecho indiscutible, pero no necesariamente su obligación. Me explico…


La puerta violeta. Rozalen

Las mujeres, también las niñas -como esta pobre chica tirada herida y como un trasto usado para que muriera de frío en la madrugada, a la que recogió un buen hombre, un camionero que la rescató llorando-, están siendo convertidas en objetos no sólo de sus maltratadores, violadores y homicidas, una lacra contra la que está cualquier persona de bien, también son objeto las niñas y las mujeres de banderías políticas necesarias para quienes las usan, más como rasgo diferenciador frente al adversario que de manera transversal, no para sumar manos contra la lacra sino de forma interesada y frentista en el ámbito partidista (que no es lo mismo que político en el sentido más transformador del término). Quizá por eso, con ese marketing de estar en "campaña" permanente metido en el entrecejo, la ministra de Igualdad estuvo tan poco acertada en su mensaje en las redes. Su tuit decía esto:

“A la mujer de 16 años a quien han violado en Igualada: Tienes todo nuestro apoyo. Esperamos su pronta recuperación con el acompañamiento y la reparación necesaria. Que la calle, la noche y la fiesta también sean nuestras”

La consigna de considerar mujer a una chica de 16 años está cargada de intención y exenta de piedad y cariño, punto uno. Y la frase de que la noche y la fiesta sean nuestras no es más que una consigna similar a aquella del derecho de volver borracha y sola; una frase tremendamente fría y desafortunada en un tuit que ha dolido a la familia de la chica y que usa el cuerpo maltratado de la víctima para lanzar un mensaje a la tribu de votantes. Bien está el mensaje del ministerio que habla de que hay que erradicar las causas que provocan el miedo en las mujeres, de acuerdo. Pero el miedo no sólo es una censura, también un mecanismo de defensa que en ocasiones nos protege. Así que, como hay depredadores ahí fuera, y aunque tienes todo el derecho a divertirte y a salir sola y a sentir tuya la calle, algunos hombres que nos sumamos a la lucha de tu libertad te seguiremos diciendo sin embargo, como a una hija y no desde ningún paternalismo machista: Ten cuidado. Sé libre pero también protégete de los depredadores que para nuestra vergüenza como hombres, a veces acechan en la oscuridad…
(c) Domi del Postigo / www.domidelpostigo.es

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Gracias, Maese Sancho...