Semana Santa en Halloween

in #spanishlast month (edited)

La noche de difuntos no es una pesadilla antes de Navidad. Y por eso hoy hablamos de Halloween. No hay más terrorífica magia en ello ni en bromear sobre el sentido de la existencia y su fecha de caducidad. En fin, la insoportable del ser, que tituló Kundera.

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Sepulcro. Semana Santa de Málaga

Halloween: All hallows evening (all es todos, hallows son santos y evening antes, el día de antes, la víspera: o sea, Víspera de todos los Santos…) Y cuando los santos se van de marcha quizá bailan esto...


When the saint go maching in. En vivo, 1970

Es Día de Difuntos y hablamos del duelo. Hacerlo quizá ayude a encajar esta aparente locura de estar vivos para un día dejar de estarlo. Quizá mitigue la dolorosa inseguridad de que aquellos a quienes queremos se irán un día cuando más les necesitamos. Pero quizá nos ayude también a superar la contradicción de que sintamos, tras el entierro, una alegre e íntima emoción cuando volvamos del cementerio por no haber sido nosotros quienes nos hayamos quedado a vivir allí, en fin, eso tan hermoso y tan jodido de “que nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir” que decía Manrique en aquellas coplas a la muerte de su padre…
En mi ciudad, en Málaga, este 30 de octubre pasado, al mismo tiempo que Halloween y las visitas a los cementerios rivalizaban en protagonismo, un reclamo más se sumaba al bullir de estas fechas. También se asumía el reto de volver a tomar las calles, aunque sea con la mascarilla puesta, armados con la más grande de nuestras tradiciones como ariete para recuperar eso que llamamos “nueva normalidad”. Las pantallas y los micrófonos de la Radio Televisión Pública de Andalucía se llenaron con la denominada procesión “Magna. Camino de la Gloria”, que celebraba el centenario de la Agrupación de Cofradías de Málaga. Una procesión inédita, un trozo de Semana Santa el último fin de semana de octubre, la consagración de la primavera en otoño, la religiosidad popular católica en paralelo al Halloween tan profano, o casi. 16 tronos que confluían todos en la Alameda principal, el paseo del parque, el ayuntamiento y la catedral, que, como nos confirmó en nuestros Días D de Andalucía, el programa que dirijo en Canal Sur Radio, y tras mirar toda la semana al cielo porque amenazaba lluvia, iban a salir y a la calle salieron, cofradía a cofradía, todas…

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Magna, en Málaga

Desde el inmenso galeón dorado de La Esperanza, 5000 kilos de peso llevado al hombro por 265 personas, imagen magna, hasta el cajoncito plateado de la Virgen de Dolores de San Juan o el solemne catafalco del Sepulcro -cuya foto os he puesto al comienzo y su capilla musical tocando la marcha fúnebre -cuya ilustración os he puesto al comienzo-, todas salieron el último pasado de octubre desde bien avanzada la mañana hasta la madrugada. Y aparte de sus consecuencias en cuanto a devoción cristiana o sólo admiración e interés artístico, antropológico, emocional, cultural o cualquier otra mirada que se posaba en este fenómeno según el sur de religiosidad popular y escenificación en la calle, en paralelo a los cortes de tráfico, recuperación de la hostelería, hoteles llenos, móviles sin parar de hacer fotos y mensajes advirtiendo por dónde iban las cofradías o mensajes de esos de “dónde estáis que con la bulla no os veo”, la estadística nos dejó una cosa clara: unas 250.000 personas se citaron o encontraron o coincidieron en las calles andaluzas de la capital de la Costa del Sol con el reclamo de la Magna en pleno puente de santos y difuntos. Muchas viviendo su fe, muchas recordando lo que les une a esta tierra de cuando sus padres les llevaban de la mano a ver lo que ayer volvían a ver tras dos semanas santas sin procesiones por la pandemia; y muchos turistas, visitantes alucinados por lo que estaban viendo -como alucinamos nosotros cuando viajamos y como turistas nosotros tenemos la suerte de coincidir con alguna celebración que transforma la rutina de los días y la vida de las calles del lugar al hemos elegido viajar por vacaciones- El dolor, la esperanza, la muerte y la resurrección procesionando desde el barroco al modernismo ante los ojos sorprendidos de tantos, pasando, uno tras otro, lanzándonos un mensaje existencial que, en el fondo, no es tan distinto del que encierra el significado de la palabra Halloween, ¿verdad?

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Trono de la Esperanza. Magna en Málaga

“La Pasión del Señor” El dolor y la muerte en la figura de Jesús de Nazareth, escenificados en la calle e iluminados con la luz de los cirios como un agujero en el reloj de los calendarios, rompiendo su continuidad espacio temporal, astronómica. Semana santa en la calle al final de octubre, adelantando la noche de difuntos de la noche siguiente. Esa muerte inevitable cuyo desasosiego vital los cristianos mitigan con su esperanza en la resurrección como otros intentan olvidar o engañar con las macabras bromas de Halloween para espantar a los monstruos de los que se maquillan. Esa muerte ineludible que quienes no tienen fe combaten aprovechando al máximo cada día de vida antes de que todo esto termine… Así que ya sabéis, vamos a vivir mientras seguimos vivos. ¡A Vivir!

© Domi del Postigo / www.domidelpostigo.es

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Muchas Gracias