El "maricón" y las bestias

in #spanish4 months ago (edited)

El primer golpe le llegó por la espalda. Ya estaba en guardia. De las risas y los juegos que da la libertad para volar con el amaneramiento que hace reír a un par de amigas, pasas al envaramiento que te provoca el odio del otro, una vez más. La risa fluye, pero el miedo no. La risa es un pájaro y un reguero de agua, el miedo es un ladrillo, un trozo de tocino untuoso, resbaladizo, denso, el miedo se corta como te corta la frente el siguiente golpe en la cabeza. Eran las tres de la mañana y mañana era miércoles. La calle tras el confinamiento, el centro de tu ciudad, la plaza de Mitjana, los bares de copas tantos meses cerrados, la nueva normalidad tan vieja. Maricón, mariconazo, esas palabras otra vez…
Tus risas, las de tus amigos, calladas en seco por el creciente oleaje del desprecio, quizá todos con la gasolina de algunas copas, a vosotros provocándoos la luz de las risas, a ellos incendiándoles las sombras del rencor y acelerando la negrura más violenta. Tú desahogándote como una mariposa, ellos machacándote las alas para que no parezca más que eres capaz de volar siendo tan maricón. Tus amigas gritan que te dejen en paz, ellos gritan más: Maricón, maricón, maricón.

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Correos España celebra el Día del Orgullo LGBT

La Plaza Mitjana en Málaga se llama en realidad Plaza del Marqués del Vado Maestre en referencia a Francisco de Paula Fernández de Córdoba, del mismo linaje, aunque dos siglos después, de El Gran Capitán. El marqués fue fundamental para el renacimiento del entonces llamado Regimiento Málaga en 1790, que fue extinguido con la reforma general del Ejército de 1721. El regimiento se recuperó en parte por razones humanitarias. “El marqués se dio cuenta de que había mucha gente en los presidios del Norte de África que a lo mejor llevaban presos cinco años por no pagar unos impuestos y era muy cuestionable por qué estaban ahí, así que pensó que sería bueno darle la oportunidad de convertirlos en soldados”
Lo contaba en 2016, en uno de sus artículos poco prescindibles, el querido periodista Alfonso Vázquez aprovechando su charla con Esteban Alcántara, cronista y celoso mantenedor de la memoria del general Torrijos y sus hombres ajusticiados al amanecer en las playas malagueñas el 11 de diciembre de 1831 por rebelarse contra el absolutismo de Fernando VII. Pero ésa es otra historia que había empezado también en Andalucía, en Cabezas de San Juan, en 1820, con su levantamiento más histórico, el del comandante Riego defendiendo la constitución del 12, La Pepa. Con el tiempo, aquel regimiento Málaga, que lucharía contra Napoleón en la guerra de la Independencia, terminó siendo el actual Regimiento Melilla 52, el de los regulares que desfilan junto al Cautivo, una de esas advocaciones popularmente sagradas de la Semana Santa en Andalucía. Todo esto “vive en memoria de los buenos”, como en la tradición del regimiento se dice en honra a sus caídos.

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Fusilamiento de Torrijos y sus hombres. Gisbert. Museo del Prado

Este domingo será el Día Internacional del Orgullo LGBT, que se celebra cada 28 de junio recordando lo sucedido en Stonewall (Nueva York) en 1969. Manifestaciones espontáneas por el reconocimiento de derechos contra la discriminación que sufrían las personas sexualmente distintas a lo considerado como “normal” terminaron en una indigna redada policial. La policía, en cambio, sí persiguió y detuvo a los agresores de este muchacho apaleado esta semana en Málaga. Sólo el nombre de la plaza que vio cómo cuatro muchachos miserablemente desviados (ellos, no su víctima) se divertían golpeando a ese chico, tan valiente por no ser como las bestias exigen ni ocultar su condición sexual, fue digna del orgullo, como reza el escudo de la capital malagueña, de seguir siendo la primera en el peligro de la libertad.

(c) Domi del Postigo / www.domidelpostigo.es

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