Cosas que contar...

in #spanish4 months ago

En Andalucía el verano empieza antes. Ocurre siempre. Pero no siempre hay tantas cosas que contar en este verano tempranero con categoría de titular periodístico. Juan Espadas ha ganado las primarias del partido que ha gobernado Andalucía los últimos casi 40 años a quien perdió ese gobierno repetido propiciando la alternancia, Susana Díaz. El de Susana y el de espadas son dos estilos de hacer política. Tras la decisión de la militancia se queda el menos visceral y el más alejado de la escena populista. Tampoco es especialmente visceral ni populista quien ahora gobierna Andalucía. Por eso, le gane quien le gane al otro de los dos, Juanma Moreno o juan Espadas, cuando haya elecciones andaluzas, parece claro para quienes creemos en el servicio y en el entendimiento y no en el interés partidista y en la confrontación, que quien gana con el cambio sea la Andalucía que mira más al futuro que al pasado...

image.png
Espadas abraza a Susana. Primarias PSOE de Andalucía

Otra de las noticias (para desgracia de todas las mujeres y de la mayoría de los hombres que no soportamos sus asesinatos) ha vuelto a ser esta semana la violencia de género. Desde el pasado 9 de mayo han sido asesinadas 12 mujeres, de las 20 que van contabilizadas este año en España. Resulta insoportable.
Como intolerable resulta, sobre todo al lado de asuntos tan graves como el de los asesinatos de mujeres por sus parejas o ex parejas, la última frivolidad política, el último ejemplo de mala educación independentista. Me refiero al que ha protagonizado el president catalán, Aragonés, con el Rey y el presidente coreano de por medio, como obligado invitado de piedra, en el acto de apertura del Círculo de Economía. Otra grosería del independentismo que vuelve a ocupar más espacio en los periódicos y las pantallas que el crespón negro de la sangre repetidamente derramada...

image.png
Aragonés junto a Felipe VI y el presidente de Corea

Y hay más cosas de primera plana en este verano adelantado, según el sur. Por ejemplo, el inesperado anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respecto a la no obligatoriedad de usar mascarilla por la calle desde el sábado que viene. Suena bien y ¡claro que todos tenemos ganas de mandar la mascarilla a tomar por saco!… Pero.

Pero esta semana en Andalucía hemos doblado la media de contagios del resto de España y no es ése el mejor contexto para seguir relajando costumbres, pese al incontestable acelerón de las vacunaciones en nuestra tierra.
La apertura de los cierres perimetrales, la amplitud de los horarios de la hostelería y la celebración de eventos típicos de estas fechas -bodas, bautizos y comuniones- y las fiestas de los jóvenes han roto la buena tendencia que controlaba los contagios hasta superar los 190 casos por cada 100.000 habitantes en la primera semana de junio, el doble que la media española actualmente. En esta situación, el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la Junta informa de un promedio de 100 brotes de Covid-19 a la semana en Andalucía.

image.png
Sánchez: sin mascarillas en exteriores desde el 26 de junio

Y discutirle a Sánchez que en beneficio propio no haya consensuado la medida con las CCAA forma parte de la dialéctica de los partidos, cuyo reino no siempre parece de este mundo. Más bien habría que discutirle la idoneidad de esa medida en este momento. Uno de los últimos sondeos incluso mostraba que más de la mitad de los andaluces veía bien usar la mascarilla mientras el proceso vacunal no se consume y alcancemos la anhelada inmunidad de rebaño. Pero si parte del rebaño se comporta celebrando la caducidad legal del estado de alarma como si ya no hubiera motivo de alarma, como sabíamos que iba a ocurrir, esa parte del rebaño que se comporta como un rebaño relajará ahora aún más su responsabilidad de ser contagiadores asintomáticos de los demás. Y un sólo hospitalizado que termine muriendo ahora, cuando al fin vemos la luz al final del túnel, duele tanto o más, si cabe, que quienes perdieron la vida al comienzo de la pandemia.
Por favor, tengamos prudencia ante las posibles variantes del virus y los plazos de inmunidad completa que requieren las actuales vacunas (que, aunque nos defiendan de la gravedad de caer enfermos, no matan al bicho, no son esterilizantes, conviene no olvidarlo) Tengamos respeto a los demás y derrochemos sentido común. Parece lógico que ir a cara descubierta mientras paseamos por espacios muy abiertos y manteniendo distancias de seguridad con las personas ajenas a nuestra unidad familiar no presenta riesgo. Pero asumir la noticia, tan política como muchas, para relajarnos en exceso y terminar gritando sin mascarilla entre amigos en el patio o en el bar quizá no sea aún, ni mucho menos, lo más adecuado… (pero, en fin, donde toca gritar es esta noche, aunque sea escuchando el partido por la radio porque, de nuevo en Sevilla, en la Eurocopa juega España!

image.png
España-Polonia

© Domi del Postigo / www.domidelpostigo.es

Sort:  

Sanchi.gif

Gracias