Palabras huecas que arrastra el viento

in #bloque642 years ago

El Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez ofrece una cena a Sus Majestades Felipe VI y Letizia Ortiz, reyes de España.

El Presidente cubano ante los reyes de España

La ceremonia se celebró en el Palacio de los Capitanes Generales, en la que el mandatario cubano agradeció vagamente la visita del primer jefe de Estado español a la Isla.

El gobernante habló también de la celebración de los 500 años de la fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana y aprovechó para hacer referencia a la constante corriente de inmigrantes españoles que por siglos poblaron el país caribeño.

Tras mencionar que España es el primer socio comercial de Cuba, el Presidente cubano pasó a edulcorar aun más sus palabras para esconder que el verdadero propósito de la visita de los reyes responde a la preservación de los intereses de los empresarios españoles, que han invertido en la Isla y que a menudo –como práctica habitual de las autoridades cubanas- se les retienen los pagos por sus gestiones económicas que vienen realizando por años.

Por tanto, es claro que detrás de las sonrisas diáfanas y cándidas de Sus Majestades hay un interés definido: defender y reclamar los dineros ganados por sus coterráneos.

Y para esto, a los reyes –y sus asesores o mandantes- no les molesta concederle legitimidad a una dictadura de más de 60 años, que reprime a un pueblo al que no le permiten, entre otras muchas cosas, ser inversor y formar empresas, bien sean nacionales o en asociación con españoles o de otra nacionalidad.

Como parte de su agenda, los reyes obviarán reunirse con miembro de la sociedad civil (la verdadera) y se cuidarán de hacer mención a las decenas de presos políticos en la Isla. Sobre todo, evitarán hacer mención a José Daniel Ferrer García, coordinador de la UNPACU y quizás el detenido y procesado político más connotado, que hace más de un mes y medio permanece tras las rejas, solo por expresar pacíficamente sus ideas contrarias a la ideología oficial.

FOTO DE JOSE DANIEL
José Daniel Ferrer, preso político cubano

Los reyes también cerrarán sus ojos ante la realidad de que cada domingo que han permanecido en la Isla, las Damas de Blanco han sido reprimidas, detenidas y maltratadas para impedir que salgan a las calles a pedir por la libertad de los presos políticos.

Podría decirse que los asuntos políticos internos de la Isla solo nos conciernen a nosotros. Yo también podría decir lo mismo de mi vecino. Pero las cosas cambiarían si descubro que ese vecino, que me sonríe y ofrece intercambios provechosos, viene maltratando por años a su propia familia.

La violación de un derecho humano no es un asunto interno de cada país. Es un tema que nos obliga a todos, porque somos parte de ese todo. Negar esta realidad es formar parte de un abuso, es colocar una venda sobre los ojos.

Quizás los reyes necesitan, además de la corona, una venda ancha y bien oscura.

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Muchos cubanos jamás podrán disfrutar de una cena parecida, igualdad y socialismo