La Habana, ciudad virtual (III)

in #bloque6411 months ago

Una frase escrita en la Wikipedia resume el cambio ocurrido al tomar el gobiernoel actual régimen en 1959 y anular la República al concentrar los poderes en una sola persona:

“Hay un límite muy definido entre la evolución de la arquitectura habanera antes y después de 1959. Desde esta fecha hasta el presente la misma se ha caracterizado por un continuado deterioro y por la ausencia de un criterio de armonía a largo plazo”.

Alamar, barriada emblematica construida despues del año 1959

A continuación se explica esta definición con los edificios multifamiliares estilo soviético, goteantes cajones feísimos; los barrios similares a los de Kiev o Moscú; el mojón gigantesco de la Embajada Soviética y el edificio del Ministerio de Educación, ambos fuera de contexto.

El abandono de La Habana en los primeros treinta años por este régimen termina con la desaparición de la Unión Soviética y el campo socialista. Pero no de toda la ciudad, ni siquiera de una parte territorial y poblacionalmente significativa, sino de rutas muy marcadas por los “bustour” que pasean a los turistas, los lugares accesibles a los cruceristas que desembarcan en el puerto habanero, los alrededores de lugares turísticos y hoteles, etc.

Si Fidel Castro no deseaba el desarrollo de la industria turística para evitar contaminación ideológica y agujeros en el sistema informativo oficial con el desmerengamiento “socialista” se dio a la caza de las divisas que necesitaba, y eso determinó el proceso inversionista en la infraestructura de turismo en general y la “restauración”, maquillaje externo en muchísimos casos a la potencialmente atractiva capital.

El abandono inicial, las construcciones de baja calidad (microbrigadas y contingentes, entrelos “inventos” de la época) y la falta de un proyecto de desarrollo para la ciudad (si hubiera existido no se siguiera dada la desorganización y apatía oficial) han traído no una ciudad con barrios marginales, sino barrios marginales convertidos en ciudad, con una fachada de modernidad y antigüedad maquillada.

Hoy los basurales desmesurados; las edificaciones en ruinas; los salideros de aguas limpias y albañales y los edificios ruinosos o que son solo fachada y detrás nada, cubren la mayor parte de la ciudad, cuyos habitantes, a quienes la brutal propaganda impregna de la sensación de impotencia y consideran que “esto es así”, no que esto “está así” y puede ser cambiado.

Vertederos y animales en las calles

Esa es la ciudad cuya población indiferente ve llegar su quingentésimo año de existencia con festejos que nada le dicen, como los animales de la Granja de Jones en la novela Rebelión en la Granja, de George Orwell.

Nota: Todos los datos están tomados de Wikipedia actualizando.